Mi buena amiga y ayudante en estos Berenjenales Marta m., quería regalarle algo a Laura y se le ocurrió,a partir de la varita mágica que utilicé en su sesión campera de fotos, prepar un kit de hadas con todas esas cositas necesarias para esos menesteres.
A mí me pareció una buenísima idea y, no sólo contenta con el resultado y con la idea, he pensado ponerlo en circulación.
Este es el KIT de Laura, pero en nada, a la que le peine también, para todo el que lo quiera o lo necesite, el:
AUTÉNTICO KIT DE HADAS
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Para ser un buen Hada no se puede ir por la vida así de cualquier modo.
Hacen falta grandes dosis de magia, voluntad para salir volando, inteligencia para saber donde poner la varita en el momento adecuado, memoria para no ir dejándola por ahí, destreza para tomar las curvas y sensibilidad para aplicar lo aprendido…
Y, por supuesto, los básicos sin los que nada sería lo mismo:
* una práctica varita mágica
* polvo de hadas hipermega resultón
* y un foulard de estrellas para poder volar hasta el infinito y más acá.
¿A que no podréis pasar sin él, hadas del mundo y parte del extranjero?
En el restaurante tenía previsto montar varias mesas:
Una para los regalos de los invitados (chocolatinas belgas y macarrons).
Otra con las fotografías que le hice a Laura, para que cada uno eligiera unas cuantas y se las llevara de regalo.
Y otra para el álbum de firmas y un sello que le hice de recuerdo.
Pero había tantas comuniones ese día que sólo puede disponer de este riconcito.
Se celebrará el último fin de semana de junio, y ya tenemos que ir pensando en que hacer, no os parece?
Vamos a por la cuarta, con algo de presión no os vayáis a creer, que tener un par de reconocimientos hace que se espere de ti y el ti entonces se aturulla vivo…
Pero como nos gusta tanto esa frase, va siendo hora de repetirla…
¿quién dijo miedo?
Comienza la cuenta atrás…
Disculpadme, voy a ver si encuentro una tilita…
podéis ver de dónde proceden todas estas sugerencias en:
Una de corazones para una amiga que cumple años y para quien decenas y decenas de estos son pocos.
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De toda la vida me recuerdo «customizando»…
Ropa, cuadernos, calzado, carpetas, complementos, muebles, la casa de mis padres…
Luego la mía…
Es algo que se tiene o no se tiene, que se alimenta con los años y que por mucho que te veas mayor para según que cosas, te impulsa a ver cuando compras algo, no lo que es si no lo que podrías hacer con ello.
Esto viene de largo y me da, que va para largo.
mart a.
Este bolso se le hice a mi amiga Laura como regalo de Navidad…